Réquiem a la exuberancia
Podré suprimir toda la basura
cargarme los excesos de la vida
y beber el néctar puro
del fruto seco de una pasa.
Me encargaré de acortar viajes,
taladrar montañas.
Eliminaré el día, la noche, el aire,
la necesidad.
Limpiaré las plagas
(sólo sobrevivirán los animales)
y lograré la síntesis universal.
(Hermosa…
la sinfonía de una neurona burgués
que es eliminada como parte de la profusión.)
Lo he logrado
pero no basta.
Perforo el cielo, taladro aves,
transmuto a mi perro junto con políticos.
(sólo sobreviven los útiles)
Castrar de pasión a los poetas, instruir a los sacerdotes
(Monos ante Adán y su pareja,
Arquímedes contra un barbudo comunista
-El Mesías-),
cegar a los científicos y quitarles los dedos
para que no toquen guitarra;
(ya los artistas se han ido)
y aún no es suficiente.
Despejo las plantas, fumigo el amor,
deshago en odio las leyes del universo.
Mato de un disparo la tristeza y la felicidad,
la molestia y el placer,
estupidez y razón,
sólo para enterarme…
que he asesinado a la vida…



2 comentarios:
como molaaaaa !!!!
Arigatô (_ _)
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